Tinta
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La quietud

52 · gèn

Montañas superpuestas, una sobre otra: la persona superior no deja que su pensamiento salga del lugar que le corresponde.

Juicio

Descansar como descansa la espalda, hasta perder toda conciencia de sí; caminar por el patio y no ver a nadie en él. No hay falta.

Las líneas

  1. Seis inicial. Mantiene quietos los dedos de los pies. No hay falta, pero conviene una firmeza y una rectitud sostenidas.
  2. Seis en el segundo puesto. Mantiene quietas las pantorrillas. No puede socorrer a aquel a quien sigue, y su ánimo queda insatisfecho.
  3. Nueve en el tercer puesto. Mantiene quietos los lomos y separa las costillas de lo que hay debajo. La situación es peligrosa y el corazón arde con una agitación contenida.
  4. Seis en el cuarto puesto. Mantiene quieto el tronco. No hay falta.
  5. Seis en el quinto puesto. Mantiene quietas las mandíbulas, de modo que sus palabras salen ordenadas. Desaparece el motivo de arrepentimiento.
  6. Nueve al tope. Sostiene su quietud con entrega. Hay buena fortuna.

Traducción propia al español a partir de Legge (1882), dominio público. Ni predicción ni consejo médico, legal o financiero.