Tinta
← La biblioteca

La conmoción

51 · zhèn

El trueno se repite, uno tras otro: así la persona superior, con temor y cautela, cultiva su virtud y examina sus faltas.

Juicio

La conmoción trae holgura y desarrollo. Cuando llega la sacudida, se mira alrededor con temor y aun así se ríe y se conversa con alegría. Aunque el estruendo aterre a cien leguas a la redonda, no se sueltan el cucharón ni la copa del vino de la ofrenda.

Las líneas

  1. Nueve inicial. Al acercarse la conmoción, mira alrededor con temor; después ríe y conversa con alegría. Hay buena fortuna.
  2. Seis en el segundo puesto. Al acercarse la conmoción, se encuentra en peligro y juzga mejor soltar lo que lleva y subir a una altura muy elevada. No necesita perseguir lo perdido: a los siete días lo recobrará.
  3. Seis en el tercer puesto. Queda aturdido en medio de las sacudidas. Si estas lo mueven a obrar como corresponde, no hay falta.
  4. Nueve en el cuarto puesto. En medio de las sacudidas, se hunde sin resistencia y cada vez más hondo en el lodo.
  5. Seis en el quinto puesto. Va y viene entre las sacudidas, siempre en peligro; aun así quizá no sufra pérdida y encuentre una tarea que pueda cumplir.
  6. Seis al tope. En medio de las sacudidas se queda sin aliento, desconcertado, mirando en torno con temblor. Si actúa, hay desgracia; si toma precauciones mientras la conmoción no ha alcanzado aún su propia persona ni su vecindad, no hay falta, aunque sus parientes hablen en su contra.

Traducción propia al español a partir de Legge (1882), dominio público. Ni predicción ni consejo médico, legal o financiero.