剝 La desintegración
23 · bō
La montaña se adhiere a la tierra y sobre ella reposa: así quienes están arriba fortalecen a los que están debajo y con ello aseguran la calma y la firmeza de su propia posición.
Juicio
La desintegración: no conviene ponerse en movimiento en dirección alguna.
Las líneas
- Seis inicial. Se derriba el lecho dañándole las patas. El daño avanza hasta destruir toda firmeza y rectitud, y hay desgracia.
- Seis en el segundo puesto. Se derriba el lecho dañándole el armazón. El daño avanza hasta destruir toda firmeza y rectitud, y hay desgracia.
- Seis en el tercer puesto. Está entre los que derriban; aun así, no hay falta.
- Seis en el cuarto puesto. El lecho ya ha sido derribado y el daño alcanza la piel de quien yace en él. Hay desgracia.
- Seis en el quinto puesto. Conduce a los demás como una sarta de peces y les consigue el favor que reciben los habitantes del palacio. Hay ventaja en todo sentido.
- Nueve al tope. Queda un gran fruto que no ha sido comido. La persona superior vuelve a encontrar un carro que la lleva; las personas mezquinas derriban su propia casa.
Traducción propia al español a partir de Legge (1882), dominio público. Ni predicción ni consejo médico, legal o financiero.