坤 Lo receptivo
2 · kūn
La tierra sostiene con su capacidad todo lo que lleva encima; así la persona superior, con la amplitud de su virtud, sostiene a las personas y a las cosas.
Juicio
Lo receptivo es grande y originante, penetrante, provechoso, correcto, y tiene la firmeza de la yegua. Cuando la persona superior debe moverse, si toma la iniciativa se extravía; si sigue, encuentra a su señor: el provecho está en ganar amigos en el suroeste y perderlos en el noreste. Si permanece en la firmeza y la rectitud, hay buena fortuna.
Las líneas
- Seis inicial. Se pisa la escarcha. El hielo firme llegará a su tiempo.
- Seis en el segundo puesto. Recto, cuadrado y grande. Sin esfuerzos repetidos, su obrar resulta provechoso en todo.
- Seis en el tercer puesto. Mantiene su excelencia contenida, pero la conserva con firmeza. Si le toca entrar al servicio del rey, no reclamará para sí el éxito y llevará los asuntos a buen término.
- Seis en el cuarto puesto. Un saco atado. No hay motivo de reproche ni de elogio.
- Seis en el quinto puesto. La vestidura amarilla que se lleva abajo. Hay gran buena fortuna.
- Seis al tope. Dragones que combaten en el descampado. Su sangre es púrpura y amarilla.
Al usar los seises. Todas las líneas de este hexagrama son débiles y divididas, y de ahí el número seis. Si quienes están así representados se mantienen siempre correctos y firmes, surge el provecho.
Traducción propia al español a partir de Legge (1882), dominio público. Ni predicción ni consejo médico, legal o financiero.